Editorial
Una vez más, la publicación de un nuevo número de la Revista de la Escuela de Antropología tiene lugar en un contexto que continúa siendo crítico para la universidad pública, la investigación científica y, particularmente, las humanidades y las ciencias sociales, que son objeto de hostigamiento de parte de sectores ligados al poder político. Sin embargo, a pesar de las grandes dificultades que enfrentamos, la persistencia de espacios académicos como esta revista representa no solo una forma de sostener intercambios sino también la posibilidad de visibilizar nuestra producción científica.
Al mismo tiempo, la profusa actividad académica de nuestra Escuela expresada en eventos, jornadas y proyectos, muestra que, incluso en escenarios adversos, la universidad pública continúa siendo referencia ineludible en la formación y generación de conocimiento. En ese sentido, el pasado año académico estuvo marcado por un número sumamente significativo de graduados y graduadas tanto en licenciatura como en profesorado, sintetizando trayectorias académicas individuales pero también procesos colectivos que nos involucran como Escuela y que cristalizan en la formación de profesionales preparados para intervenir en distintos ámbitos sociales.
En este marco, el dossier que integra el presente número propone reflexionar sobre la intervención antropológica en contextos judiciales, un ámbito que ha cobrado creciente relevancia en el quehacer disciplinar de los últimos quince años. Este desarrollo se dio principalmente a partir de la participación de antropólogos y antropólogas en procesos relacionados con la administración de justicia, lo que ha dado lugar a la apertura de nuevas áreas de intervención socioprofesional y debates con dimensiones teóricas, metodológicas y éticas.
En efecto, las contribuciones reunidas en este número permiten reconocer el papel que desempeña la formación en Antropología para la producción de informes periciales, diagnósticos, consultorías y otras formas de intervención que buscan aportar elementos para la comprensión de situaciones sociales en el marco de procesos judiciales. En este sentido, el dossier expone los aportes del enfoque antropológico para reconstruir hechos, prácticas y creencias que suelen permanecer opacas para los enfoques jurídicos.
En definitiva, este número representa un aporte significativo tanto para la reflexión sobre estas modalidades de trabajo socioprofesional como para la visibilización de las prácticas antropológicas, sobre todo a partir de destacar su relevancia y pertinencia para comprender e intervenir en problemáticas sociales actuales.
Nicolás Barrera
Director de la Escuela de Antropología
Facultad de Humanidades y Artes
Universidad Nacional de Rosario